febrero 09, 2007

Entrevista realizada por el abogado invidente Juan Carlos González Leiva al discapacitado Manuel Antonio Ulloa García
(Condenado a cadena perpétua y a 6 años de privación de libertad en la prisión de máximo rigor de kilo 8 en Camagüey)

La misma se efectuó vía telefónica en contacto establecido por Manuel Antonio Ulloa García con la Fundación Cubana de Derechos Humanos (FCDH), en la mañana del lunes 19 de junio de 2006.

González Leiva entrevistó al discapacitado después que una denuncia suya, referida al mismo fue publicada en Cubanet y cuestionada por Joan Pujals quien aseguró que Ulloa García no existe, y concluyó diciendo que con este trabajo da por cerrado el caso.

J.C: yo denuncié su situación por internet pero una persona afirma que usted no existe, hábleme de usted y su familia.

M.A: me llamo Manuel Antonio Ulloa García, nací el 7de diciembre de 1967 y vivo en calle San Rafael 212 entre Ángel y Ramón Pinto, en la ciudad de Camagüey, mi madre se llama Vidalina García Calvo y mi padre Eduardo Ulloa Recio, este ultimo ya fallecido y trabajaba como chofer de guaguas, tengo dos hermanos Eduardo Ulloa García y Luís Ulloa García así como mi tío materno Arnaldo García Calvo.

J.C : ¿ Qué tribunal lo sancionó y porque?

M.A: fui sancionado en 1999 por la sala de lo penal del tribunal provincial de Camagüey, a una cadena perpétua y 6 años por el asesinato de una anciana cometido en un robo con fuerza y actualmente estoy confinado en una pequeña celda del área de primera fase la prisión de máximo rigor de kilo 8 en Camagüey.

J.C: Joan Pujol no se explica como llevó a cabo el hecho sin manos ¿puede decirme usted?

M.A. yo no lleve a cabo el hecho sin manos, sino que me las corté aquí en la prisión, en un estado de desesperación, sí me las corté las dos arrente a las muñecas, para protestar por el acoso diario contra mí y por el suplicio en que aquí se vive.

J.C ¿Con quién comparte su celda tapiada?

M.A. no yo estoy solo y mi celda no es tapiada, estuve hace tiempo en la enfermería de la prisión y de allí me trajeron para aquí porque se niegan a llevarme a medicina legal.

J.C. ¿Padece usted otos trastornos de salud?

M.A. no, sólo el problema de mis manos,

J.C. ¿Cómo te aseas?

M.A. ahí, ahí.

J.C. Cómo haces para comer el putrefacto alimento de la prisión.?

M.A. yo como lamiendo la bandeja.

J.C. ¿y la familia no te ayuda?

M.A: las visitas son cada 3 meses dos horas y cada cuatro el pabellón conyugal. Aquí es igual para todo el mundo.

J.C. ¿Dónde haces las necesidades fisiológicas?

M.A: en un hueco en el piso llamado turco y me baño metiéndome bajo el chorro de la ducha.

J.C: ¿Cómo usted se informa y se comunica con sus seres querido?

M.A: no tengo acceso ni a la radio ni a la televisión ni a la prensa y las llamadas telefónicas me tocan los lunes con tiempo extremadamente limitado, pero sí converso con otros reclusos y personas aquí. Todos los días hablo con Juan Carlos Herrera Acosta quien me ha puesto al tanto de la huelga del hombre de Santa Clara y quiero saber como él está

J.C: Fariñas esta muy mal.

J.C: salúdame al condenado a muerte Héctor Santana Vega y aquí me tienes.