noviembre 21, 2009

CULTURALES - Amanecer Octubre 2009


Camagüey es una ciudad con muchas leyendas y tradiciones, lo cual la hace muy atractiva e interesante.
Esos hermosos productos obtenidos por el esmero de algunos ceramistas que hacen del barro una obra de arte que por su leyenda se han convertido en la identidad para la provincia de Camagüey son los llamados Tinajones.
Camagüey, más conocida como la ciudad de Los Tinajones o tierra del General Ignacio Agramonte, antiguamente se encontraba ubicada al norte de esta extensión territorial bajo el nombre de Puerto Príncipe, pero debido a los ataques de los corsarios y piratas de aquella época se decidió trasladarla un poco más alejada de las costas, de ahí su actual ubicación
Esta provincia tiene la mejor tradición ganadera del país por sus extensas llanuras que poseen el mejor de los pastos. Cuenta con una población de clase burguesa, de génesis latifundista y la cerámica es uno de sus tantos atractivos que en ocasiones satisface sus necesidades, como es el caso de los famosos tinajones que surgen a partir de los problemas que presenta esta ciudad con el agua potable, algo que obliga a los ciudadanos almacenarla, se escogió desde la antigüedad la cerámica por las propiedades del barro de mantener este componente natural siempre fresco.
A pesar de que la ciencia a avanzado y hoy día se cuentan con medios más sofisticados para solucionar esta problemática, en esta provincia situada al oriente del archipiélago cubano existen muchas personas que todavía utilizan esta opción para satisfacer esa apremiante necesidad, como es el caso de Isabel Del Barrio Álvarez y su esposo (foto) , ancianos mayores de 70 años, quienes residen en una casa antigua que en el patio posee 3 tinajones medianos de una capacidad aproximada de unos 100 litros cúbicos, donde almacenan el agua,( foto der) Isabel me cuenta que sus padres y abuelos hace más de 100 años utilizaban estos tres vetustos recipientes para acopiar el agua lluvia mediante una canal ubicada en el techo de su vivienda. Ellos mantienen viva esta tradición, además no pueden pagar la construcción de un tanque elevado por la situación en la que mal viven. Esta señora se encuentra postrada en una silla de ruedas, su vivienda ubicada en calle Martí número 70 está muy deteriorada, la única distracción que tiene según sus propias palabras es rodar la silla hasta la entrada de su casa, como lo hacen la mayoría de los ancianos de este pueblo, y observar como los jóvenes se dirigen a la plaza del Carmen lugar muy cercano, a estudiar contemplando las bellas esculturas que son el encanto de este sitio: “A penas lo puedo ver, pero me lo imagino” dijo, es muy fácil de entender a esta mujer camagüeyana al contemplar la belleza de esculturas que dan luz artística a esta plaza.
Martha Jiménez es la artista que con sus propias manos le dio forma a este lugar, que hoy es uno de los más atractivos de esta ciudad. Tiene un Estudio Taller de esculturas allí, donde mantiene una exposición de varias obras en pequeños formatos y un hermoso patio diseñado a su gusto exhibiendo otra parte de su prolífica obra


Yo pude entrevistar a Martha y me dijo: Mi sueño era que estas obras en pequeños formatos se transformaran en obras de tamaño mayor, y mediante el escultor Roberto Méndez pude realizar este sueño, pues él tenía la idea de hacer este trabajo en la Plaza del Carmen, presentamos el proyecto en la casa del historiador, fue aprobado en el año 2003 y en enero de 2004 se inauguró.
Esta plaza cuenta con varias esculturas como: Matao, un anciano con una carretilla cargadas de pequeñas tinajas, fue un pedido de la casa del historiador, el personaje vive en la actualidad, es muy querido por toda la población, especialmente por las monjas más ancianitas, tiene más de 80 años de edad y reside en un asilo, habitualmente va a este lugar y posa para fotografías a turistas que la visitan. Hay varias obras más que muestran lo cotidiano y el retrato de un señor leyendo periódico que al igual que Matao aún vive.
La plaza del Carmen tiene otros encantos trascendentales como el Callejón de la Soledad, el más pequeño que existe en esta ciudad, y la iglesia del Carmen, de ahí su nombre.


Esta localidad tiene otros encantos que son parte de su patrimonio cultural como por ejemplo: El parque Ignacio Agramonte, el más importante, en honor a este héroe más conocido como el mayor, patriarca político de este territorio. Tiene 4 palmas reales típicas de la isla que están plantadas allí hace más de 100 años. La belleza que lo caracteriza, lleva a la población a pasar gran parte de su tiempo libre sentados en sus grandes bancos hechos de Mármol disfrutando del entorno que les rodea. Este sitio es el corazón de Camagüey.

El Casino Campestre es muy visitado por la población camagüeyana, pues posee muchos espacios tanto para jóvenes, como para niños y adultos, es un parque que contiene un Zoológico, un Club Piscina, un parque infantil y sus anchas calles se convierten en mesas de juego y pistas para jugar futbol, además de las obras naturales y arquitectónicas con que cuenta, como el llamado Castillito y La Cueva, entre otros

El Río Hatibonico es uno de los más importantes de La Ciudad, ya que la atraviesa en gran parte. El mercado agropecuario más grande de La Provincia heredó su nombre, debido a que este lo cruza por el mismo centro, pero El Mercado del Río, recientemente fue cerrado y destruido por el gobierno cubano, bajo la escusa de eliminar la venta de productos ilegales tales como: jabas de nylon, máquinas desechable de afeitar y carnes enlatada. Este acto afectó severamente a la población, empeorando los ya bajos niveles de alimentación, convirtiendo en condiciones desoladoras el tradicional lugar camagüeyano.
El Río Hatibonico fue el recaudador de escombros de esta destrucción quedando totalmente contaminado además de los desagües de fosas que descargan sus aguas putrefactas allí.





Por el día de la cultura nacional.
Por: José Daniel Ferrer García, Prisionero de conciencia de los 75, Miembro del Movimiento Cristiano Liberación y Gestor del Proyecto Varela. En colaboración con el Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba

Hace 141 años, Perucho Figueredo, desde su montura, escribió la letra de nuestro himno nacional: En cadenas vivir es vivir. En afrenta y oprobio sumido. Dicen los primeros versos de la segunda estrofa
Quienes no aceptamos la afrenta y el oprobio de vivir encadenados, quienes luchamos pacíficamente con firmeza y dedicación por romper las cadenas que hoy atan al pueblo cubano, rendimos sincero homenaje a aquellos valientes patriotas que un día como este hicieron su entrada triunfal en Bayamo.
En saludo a esta fecha y como parte de nuestras acciones dentro de la operación Audacia Mambisa, 126 reclusos comunes, en esta, la Prisión Provincial de Las Tunas, han firmado un documento dónde expresan su apoyo a ese nuevo grito libertario que es el proyecto Varela. Veamos fragmentos de dicho documento: sabemos que al estar privados del derecho al sufragio nuestras firmas carecen de valor legal pero consientes de la difícil situación en que se encuentra nuestro país y de la urgente necesidad de un cambio pacífico hacia la democracia, después de conocer el proyecto Varela, hemos decidido expresar nuestro modesto apoyo a esta importante iniciativa.
Apoyamos este proyecto de ley y toda iniciativa pacífica encaminada a democratizar nuestra nación y nos comprometemos a divulgarlas entre nuestros compañeros de cautiverio y a ponerlas en conocimiento de nuestros familiares y de toda persona a quien podamos llegar, ya sea verbalmente o por escrito.
Este es nuestro sí, al proyecto Varela, al cambio y a un futuro mejor para todos los cubanos.

LA BÍBLIA HABLA. Los proverbios de Salomón: Los hombres sanguinarios odian al intachable, los rectos van en busca de su persona.