Transcrito y publicado por el Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
El martes tres de Noviembre a las 9:30 de la mañana, el presidio político en la cárcel provincial de Las Tunas, desplegó en la parte más alta del penal tres banderas unidas. La primera fue nuestra enseña nacional; el segundo lienzo, con una frase que mucho dice: Proyecto Varela, y en la tercera pieza, sobre fondo verde, una mano en la postura del saludo del Movimiento Cristiano Liberación, formando una L con los dedos índice y pulgar, como dando comienzo a la palabra libertad.
Cuatro horas y media después ¡delante de dos funcionarios! di, vía teléfono, esta información al Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba. Para entonces, dado que el hecho era ya un secreto a voces, daba por seguro que las Banderas habían sido retiradas. Imagínense mi asombro, cuando supe que sobre las 11:00 am del día siguiente fue que los carceleros se percataron de tan singular exposición. ¡Veinticinco horas y media estuvieron desplegadas en un lugar muy visible! y nos consta que fueron vistas por muchísimas personas de dentro y fuera de la prisión. Téngase en cuenta que estamos hablando de un centro penitenciario de máxima severidad del régimen totalitario de los hermanos Castro.
La primera reacción de la policía política y de la dirección del penal fue de furia. La emprendieron contra todo el que les pareció sospechoso. Sus zarpazos hicieron blanco en reclusos ajenos a la acción. Cuando supieron que las piezas estaban allí desde el día anterior intentaron evitar que yo conociera el ridículo que habían hecho. Desde entonces, un numeroso equipo de la policía política, ha estado vigilando, interrogando y amenazando a todo reo que mantiene comunicación conmigo. Ya han hecho varios traslados y tomado otras medidas represivas.
Por mi hermético encierro me es imposible subir al techo del penal, por eso firmé las telas y encargué la misión a integrantes de nuestro grupo de apoyo. Los instruí para que tomaran todas las medidas necesarias y que no les pudieran señalar, pero ellos con la intención de demostrar que no temen a las represalias de los comunistas, incumplieron mis orientaciones. Unos cuantos reclusos saben quiénes fueron los ejecutores de la intrépida acción, sin embargo, los agentes de la Gestapo Castrista, después de varios días de ardua labor, continúan completamente despistados. De ahí, que en reconocimiento a tan inútiles e infames esfuerzos represivos, el Presidio Político Tunero, ha decidido otorgarles la recién instituida Orden: HP, en Grado B. No, no sean tan mal pensados, por cainezco que sea su comportamiento, son nuestros hermanos. HP, en este caso, significa Hércules Poirot, pero no por el famoso y genial detective Belga de las obras de Agatha Christie, sino por un Asno muy inteligente que existió en mi pueblo. La B de burro, desgraciadamente para el pueblo y sobre todo para quienes le temen, violentos y con garras, y que me perdonen los solípedos, al contrario de los galardonados son simpáticos y muy útiles principalmente en naciones atrasadas.
José Daniel Ferrer García, de 39 años de edad fue condenado a 25 de cárcel el 18 de Marzo de 2003 por sus actividades cívicas y pacíficas en el Movimiento Cristiano Liberación.
Vive en la Calle Prefabricado # 7, Palmarito de Cauto, municipio Julio Antonio Mella, Palma Soriano, Santiago de Cuba.
Vaya justicia en Cuba
Por: Juan Carlos Herrera Acosta. Periodista independiente y prisionero de conciencia de los 75,
El martes tres de Noviembre a las 9:30 de la mañana, el presidio político en la cárcel provincial de Las Tunas, desplegó en la parte más alta del penal tres banderas unidas. La primera fue nuestra enseña nacional; el segundo lienzo, con una frase que mucho dice: Proyecto Varela, y en la tercera pieza, sobre fondo verde, una mano en la postura del saludo del Movimiento Cristiano Liberación, formando una L con los dedos índice y pulgar, como dando comienzo a la palabra libertad.
Cuatro horas y media después ¡delante de dos funcionarios! di, vía teléfono, esta información al Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba. Para entonces, dado que el hecho era ya un secreto a voces, daba por seguro que las Banderas habían sido retiradas. Imagínense mi asombro, cuando supe que sobre las 11:00 am del día siguiente fue que los carceleros se percataron de tan singular exposición. ¡Veinticinco horas y media estuvieron desplegadas en un lugar muy visible! y nos consta que fueron vistas por muchísimas personas de dentro y fuera de la prisión. Téngase en cuenta que estamos hablando de un centro penitenciario de máxima severidad del régimen totalitario de los hermanos Castro.
La primera reacción de la policía política y de la dirección del penal fue de furia. La emprendieron contra todo el que les pareció sospechoso. Sus zarpazos hicieron blanco en reclusos ajenos a la acción. Cuando supieron que las piezas estaban allí desde el día anterior intentaron evitar que yo conociera el ridículo que habían hecho. Desde entonces, un numeroso equipo de la policía política, ha estado vigilando, interrogando y amenazando a todo reo que mantiene comunicación conmigo. Ya han hecho varios traslados y tomado otras medidas represivas.
Por mi hermético encierro me es imposible subir al techo del penal, por eso firmé las telas y encargué la misión a integrantes de nuestro grupo de apoyo. Los instruí para que tomaran todas las medidas necesarias y que no les pudieran señalar, pero ellos con la intención de demostrar que no temen a las represalias de los comunistas, incumplieron mis orientaciones. Unos cuantos reclusos saben quiénes fueron los ejecutores de la intrépida acción, sin embargo, los agentes de la Gestapo Castrista, después de varios días de ardua labor, continúan completamente despistados. De ahí, que en reconocimiento a tan inútiles e infames esfuerzos represivos, el Presidio Político Tunero, ha decidido otorgarles la recién instituida Orden: HP, en Grado B. No, no sean tan mal pensados, por cainezco que sea su comportamiento, son nuestros hermanos. HP, en este caso, significa Hércules Poirot, pero no por el famoso y genial detective Belga de las obras de Agatha Christie, sino por un Asno muy inteligente que existió en mi pueblo. La B de burro, desgraciadamente para el pueblo y sobre todo para quienes le temen, violentos y con garras, y que me perdonen los solípedos, al contrario de los galardonados son simpáticos y muy útiles principalmente en naciones atrasadas.
José Daniel Ferrer García, de 39 años de edad fue condenado a 25 de cárcel el 18 de Marzo de 2003 por sus actividades cívicas y pacíficas en el Movimiento Cristiano Liberación.
Vive en la Calle Prefabricado # 7, Palmarito de Cauto, municipio Julio Antonio Mella, Palma Soriano, Santiago de Cuba.
Vaya justicia en Cuba
Por: Juan Carlos Herrera Acosta. Periodista independiente y prisionero de conciencia de los 75,
Tomada por teléfono, transcrito y presentado por el Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
“Aquí la Revolución y las leyes establecen la pena capital para los espías”. Estas palabras fueron pronunciadas por Fidel Castro, durante el juicio sumario efectuado contra el general Arnaldo Ochoa Sánchez, en el año 1989, quien fue fusilado, pero no es este el tema que deseo esbosar, me referiré a la desarticulada red de espionaje conocida como Avispa. 10 Agentes resultaron arrestados en Miami, espías del régimen cubano con un siniestro aval, 5 pactaron con la justicia norteamericana y recibieron una condena menor, estos últimos no son conocidos por el pueblo cubano, ni por los aliados y cómplices de la dictadura; son considerados traidores por el sistema de espionaje de la habana y sus dirigentes en la dinástica cúpula del poder.
Fárragos y más fárragos en medio de una histérica alharaca han desatado los eternos amos de la esclava Isla Caribeña son inocentes según alegan, buscaron tecnicismos y se valieron para apelar las condenas que les impusieron a los cinco jinetes apocalípticos que decidieron seguirle el juego a la dictadura Castrista. 4 de estos establecieron procesos de resistencia, ya uno, Antonio herrero fue beneficiado con una pena de 21 años y 10 meses de cárcel el pasado 13 de octubre, la sanción anterior era de una cadena perpetua más 10 años. Los otros pronto correrán igual suerte. sólo me queda decir que si ellos hubieran estado en nuestro lugar habrían quedado en aquella sentencia del comandante en jefe dictada en aquel amargo juicio del 89, cuando el puño de hierro cayó sobre 4 altos oficiales militares que por largos años sirvieron al régimen, sin embargo, hoy la justicia norteamericana le propina una bofetada sin manos a la injusticia militar cubana y su séquito dirigido desde un buró político y un consejo de estado que ordena y dispone sobre fiscales, instructores policiales, policía política represiva, tribunales y hasta sobre los abogados defensores que asisten a obras farisaicas y parodias.
Los espías cubanos encarcelados en EE.UU no han podido denunciar que los han torturado física y psicológicamente, no han sido golpeados por los carceleros han tenido una atención médica excelente, alimentación que ni en un hotel habanero existe, no le han arrojado a reos para que los agredan o le roben sus pertenencias y gozan de un sistema de visitas familiares envidiable.
Todo lo contrario ocurre con los inocentes prisioneros políticos y de conciencia cubanos que morimos en vida en inmundas mazmorras del Gobierno, dónde no se nos permite tener siquiera una vieja máquina de escribir. La correspondencia es violada y el contacto familiar casi nulo. Somos víctimas de abusos dantescos en una Cuba totalmente militarizada que pretende dar lecciones de justicia, dónde la tortura y el odio son el condimento para una mesa de todas las violaciones flagrantes de los derechos humanos.
Los prisioneros de conciencia cubanos no hemos espiado para ningún gobierno extranjero. No hemos vestido un uniforme militar para facilitar informaciones. Buscamos espacios de libertad, que cesen las injusticias y florezca nuestra sociedad civil hoy cautiva. Los periodistas independientes encarcelados sólo escribimos la triste realidad que vive nuestro pueblo en cuanto a represión y penurias. Nosotros somos inocentes y jamás podemos albergar la más mínima esperanza de un proceso de apelación nadie puede desafiar el mandato de la cúpula gobernante ¿Qué circuito de apelaciones, o que abogado defensor osaría reclamar procesos de re sentencia para los casi 100 prisioneros de conciencia cubanos?
Los espías cubanos fueron privados de libertad por los graves delitos que cometieron muy conscientemente. Menos mal que no fueron juzgados por un sistema comunista, porque desde hace mucho rato una porción de tierra los cubriría, pues hubiesen caído bajo la metralla de los pelotones de fusilamiento. Por cierto la fiscalía del gobierno de Fidel Castro solicitó pena capital o cadena perpetua para barios de mis compañeros de causa.
Nota: Juan Carlos Herrera Acosta se encuentra muy mal de salud a pesar de lo cual se ha cosido la boca varias veces y emprendidas numerosas huelgas de hambre en protesta contra los abusos carcelarios. Recientemente los guardias le practicaron una requisa y le decomisaron los poemas y fotos de su niña fallecida, directorios telefónicos y otros documentos.
Padece de: Cardiopatía Isquémica, con bloqueo de rama derecha, soplo en el corazón, hipertensión Arterial, Artrosis Cervical, Sacrolumbalgia, prolapso pilórico duodenal, Trastornos Gástricos, Asma Bronquial, Alergia, Problemas renales y Hepáticos, retinopatía Hipertensiva de segundo grado, Inmuno deficiencia, secuelas por el dengue hemorrágico que le dio dos veces, desnutrido y Vitilígo, con despigmentación en la piel y dermatitis, hernia discal e Hiatal y Gastro duodenitis crónica.
De 43 años, es periodista independiente, pertenece al Movimiento Cubano Jóvenes por la Democracia y al Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
Fue condenado a 20 años de cárcel, en el grupo de los 75, en Marzo de 2003, en su segunda condena política, por ejercer el periodismo independiente y defender los derechos humanos.
Reside en la Calle 3 Oeste # 1105 e/t Pintó y Varona, Guantánamo.
Opina prisionero de conciencia de los 75 sobre el embargo Estadounidense contra el Gobierno de los hermanos Castro.
Por Juan Carlos González Leiva .Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
El prisionero de conciencia de los 75 Ángel Juan Moya Acosta aseguró este 11 de Noviembre en la Habana que el Embargo Estadounidense contra el Gobierno de los hermanos Castro no debe ser levantado, pues solo serviría para su equipamiento militar y el recrudecimiento de la represión política.
En una llamada telefónica de Moya a nuestro Centro de Información, efectuada desde la Prisión Combinado del Este en la Habana, declaró: Si el gobierno de EE.UU levanta el embargo el régimen castrista usaría los recursos para equipar y modernizar las fuerzas represivas y cito lo dicho por el destituido ministro de economía y planificación José Luís Rodríguez, en su informe al VI Periodo de Sesiones de la VI Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular en el año 2005: Se continuará brindando la atención prioritaria a la elevación de la capacidad de defensa del país, asegurando los recursos que resulten necesarios para alcanzar este objetivo.
Por supuesto que la defensa del país también es represión y persecución política. Por tanto el embargo no puede ser levantado.
Durante 50 años el régimen cubano no ha dejado de reprimir a su propio pueblo, conculcándole la libertad de opinión, reunión, asociación y manifestación pacífica. Los trabajadores no han podido asociarse en sindicatos libres, la información, incluyendo la internet, sigue controlada por el partido comunista y hoy está más vedado que nunca el derecho a la iniciativa privada y a la inversión en la economía. Son estas, conjuntamente con las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, el más severo bloqueo que nos afecta y somete a la esclavitud y la miseria.
Ángel Juan Moya Acosta, de 45 años, es el Presidente del Movimiento Liberal Democrático para Cuba. Por la fundación de esta institución civilista y pacífica, así como por sus actividades en defensa de los derechos humanos, fue condenado a 20 años de privación de libertad durante la ola represiva de Marzo de 2003.
Vive en el Edificio 626 Apto 8 Zona 16, Rpto Alamar, Habana del Este.
“Aquí la Revolución y las leyes establecen la pena capital para los espías”. Estas palabras fueron pronunciadas por Fidel Castro, durante el juicio sumario efectuado contra el general Arnaldo Ochoa Sánchez, en el año 1989, quien fue fusilado, pero no es este el tema que deseo esbosar, me referiré a la desarticulada red de espionaje conocida como Avispa. 10 Agentes resultaron arrestados en Miami, espías del régimen cubano con un siniestro aval, 5 pactaron con la justicia norteamericana y recibieron una condena menor, estos últimos no son conocidos por el pueblo cubano, ni por los aliados y cómplices de la dictadura; son considerados traidores por el sistema de espionaje de la habana y sus dirigentes en la dinástica cúpula del poder.
Fárragos y más fárragos en medio de una histérica alharaca han desatado los eternos amos de la esclava Isla Caribeña son inocentes según alegan, buscaron tecnicismos y se valieron para apelar las condenas que les impusieron a los cinco jinetes apocalípticos que decidieron seguirle el juego a la dictadura Castrista. 4 de estos establecieron procesos de resistencia, ya uno, Antonio herrero fue beneficiado con una pena de 21 años y 10 meses de cárcel el pasado 13 de octubre, la sanción anterior era de una cadena perpetua más 10 años. Los otros pronto correrán igual suerte. sólo me queda decir que si ellos hubieran estado en nuestro lugar habrían quedado en aquella sentencia del comandante en jefe dictada en aquel amargo juicio del 89, cuando el puño de hierro cayó sobre 4 altos oficiales militares que por largos años sirvieron al régimen, sin embargo, hoy la justicia norteamericana le propina una bofetada sin manos a la injusticia militar cubana y su séquito dirigido desde un buró político y un consejo de estado que ordena y dispone sobre fiscales, instructores policiales, policía política represiva, tribunales y hasta sobre los abogados defensores que asisten a obras farisaicas y parodias.
Los espías cubanos encarcelados en EE.UU no han podido denunciar que los han torturado física y psicológicamente, no han sido golpeados por los carceleros han tenido una atención médica excelente, alimentación que ni en un hotel habanero existe, no le han arrojado a reos para que los agredan o le roben sus pertenencias y gozan de un sistema de visitas familiares envidiable.
Todo lo contrario ocurre con los inocentes prisioneros políticos y de conciencia cubanos que morimos en vida en inmundas mazmorras del Gobierno, dónde no se nos permite tener siquiera una vieja máquina de escribir. La correspondencia es violada y el contacto familiar casi nulo. Somos víctimas de abusos dantescos en una Cuba totalmente militarizada que pretende dar lecciones de justicia, dónde la tortura y el odio son el condimento para una mesa de todas las violaciones flagrantes de los derechos humanos.
Los prisioneros de conciencia cubanos no hemos espiado para ningún gobierno extranjero. No hemos vestido un uniforme militar para facilitar informaciones. Buscamos espacios de libertad, que cesen las injusticias y florezca nuestra sociedad civil hoy cautiva. Los periodistas independientes encarcelados sólo escribimos la triste realidad que vive nuestro pueblo en cuanto a represión y penurias. Nosotros somos inocentes y jamás podemos albergar la más mínima esperanza de un proceso de apelación nadie puede desafiar el mandato de la cúpula gobernante ¿Qué circuito de apelaciones, o que abogado defensor osaría reclamar procesos de re sentencia para los casi 100 prisioneros de conciencia cubanos?
Los espías cubanos fueron privados de libertad por los graves delitos que cometieron muy conscientemente. Menos mal que no fueron juzgados por un sistema comunista, porque desde hace mucho rato una porción de tierra los cubriría, pues hubiesen caído bajo la metralla de los pelotones de fusilamiento. Por cierto la fiscalía del gobierno de Fidel Castro solicitó pena capital o cadena perpetua para barios de mis compañeros de causa.
Nota: Juan Carlos Herrera Acosta se encuentra muy mal de salud a pesar de lo cual se ha cosido la boca varias veces y emprendidas numerosas huelgas de hambre en protesta contra los abusos carcelarios. Recientemente los guardias le practicaron una requisa y le decomisaron los poemas y fotos de su niña fallecida, directorios telefónicos y otros documentos.
Padece de: Cardiopatía Isquémica, con bloqueo de rama derecha, soplo en el corazón, hipertensión Arterial, Artrosis Cervical, Sacrolumbalgia, prolapso pilórico duodenal, Trastornos Gástricos, Asma Bronquial, Alergia, Problemas renales y Hepáticos, retinopatía Hipertensiva de segundo grado, Inmuno deficiencia, secuelas por el dengue hemorrágico que le dio dos veces, desnutrido y Vitilígo, con despigmentación en la piel y dermatitis, hernia discal e Hiatal y Gastro duodenitis crónica.
De 43 años, es periodista independiente, pertenece al Movimiento Cubano Jóvenes por la Democracia y al Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
Fue condenado a 20 años de cárcel, en el grupo de los 75, en Marzo de 2003, en su segunda condena política, por ejercer el periodismo independiente y defender los derechos humanos.
Reside en la Calle 3 Oeste # 1105 e/t Pintó y Varona, Guantánamo.
Opina prisionero de conciencia de los 75 sobre el embargo Estadounidense contra el Gobierno de los hermanos Castro.
Por Juan Carlos González Leiva .Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
El prisionero de conciencia de los 75 Ángel Juan Moya Acosta aseguró este 11 de Noviembre en la Habana que el Embargo Estadounidense contra el Gobierno de los hermanos Castro no debe ser levantado, pues solo serviría para su equipamiento militar y el recrudecimiento de la represión política.
En una llamada telefónica de Moya a nuestro Centro de Información, efectuada desde la Prisión Combinado del Este en la Habana, declaró: Si el gobierno de EE.UU levanta el embargo el régimen castrista usaría los recursos para equipar y modernizar las fuerzas represivas y cito lo dicho por el destituido ministro de economía y planificación José Luís Rodríguez, en su informe al VI Periodo de Sesiones de la VI Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular en el año 2005: Se continuará brindando la atención prioritaria a la elevación de la capacidad de defensa del país, asegurando los recursos que resulten necesarios para alcanzar este objetivo.
Por supuesto que la defensa del país también es represión y persecución política. Por tanto el embargo no puede ser levantado.
Durante 50 años el régimen cubano no ha dejado de reprimir a su propio pueblo, conculcándole la libertad de opinión, reunión, asociación y manifestación pacífica. Los trabajadores no han podido asociarse en sindicatos libres, la información, incluyendo la internet, sigue controlada por el partido comunista y hoy está más vedado que nunca el derecho a la iniciativa privada y a la inversión en la economía. Son estas, conjuntamente con las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, el más severo bloqueo que nos afecta y somete a la esclavitud y la miseria.
Ángel Juan Moya Acosta, de 45 años, es el Presidente del Movimiento Liberal Democrático para Cuba. Por la fundación de esta institución civilista y pacífica, así como por sus actividades en defensa de los derechos humanos, fue condenado a 20 años de privación de libertad durante la ola represiva de Marzo de 2003.
Vive en el Edificio 626 Apto 8 Zona 16, Rpto Alamar, Habana del Este.


