junio 24, 2010

Desde la Censura: artículos de opinión. Amanecer - Mayo 2010

El Partido Comunista manda también en las elecciones.
Por: Ángel J Moya Acosta. Prisionero de conciencia de los 75, Vía telefónica desde la Prisión Habanera Combinado del Este.
Transcrito y presentado por el CRDHC.

Las cacareadas elecciones en Cuba, que en mi opinión son pura caricatura no son libres y democráticas, pues no son multipartidistas. El partido comunista controla todo el proceso electoral: las comisiones electorales a todos los niveles; los colegios y las mesas electorales; el conteo de los votos en todas las mesas. Según el caso, la mayoría o totalidad de los integrantes de los colegios y los candidatos son, miembros del Partido o la Juventud Comunista. El Partido Comunista dirige y controla la propaganda política y electoral, para lo cual cuenta con el control de la prensa, la radio y la televisión.
La estructura y funcionamiento del andamiaje electoral Castrista garantiza que siempre resulte electo el candidato de la preferencia del régimen. Mucho antes de que comience el proceso se reúne a todos los niveles el Partido único y también la juventud comunista. Elementos al servicio del régimen visitan a todas aquellas personas que no tienen intenciones de votar y las presionan diciéndoles: ve y vota y no te marques. Cuando hace falta, la presión es mucho más fuerte y abierta.
Finalmente resultan electos los miembros del Partido o de la Juventud Comunista. En su propaganda política, los voceros del régimen dicen que la participación en las elecciones no es obligatoria, pero son muchos los que van por temor a perder sus puestos de trabajo o ser represaliados en cualquier otro modo. y este ajuste de cuentas es sutil, pues para efectuarlo el Gobierno tiene mil artimañas y métodos.
Todo esto queda muy claro en la constitución Castrista, pues en su artículo 5 dice: El Partido Comunista es la fuerza superior de la sociedad y del Estado. Esta supremacía sentencia que en Cuba nada escapa al control de los comunistas.

Afirmaciones de Valdés Mesa, secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba.
Crítica de opinión de Oscar Sánchez Madam.
periodista independiente.

El 1ro de mayo último Salvador Valdez Mesa, secretario General de la Gubernamental central de trabajadores de Cuba CTC, pronunció un discurso en la capitalina Plaza Cívica José Martí, con motivo de la celebración, en la isla, del día internacional de los trabajadores. En su alocución, el también alto dirigente del Partido Comunista de Cuba, llamó a los ciudadanos a enfrentar las críticas del mundo democrático contra el régimen Castrista y los exhortó a apretarse los cinturones, por los momentos difíciles que se avecinan. El vocero de la dictadura señaló que la marcha de ese día era para dar una respuesta a quienes en Estados Unidos y Europa se preocupan por la situación en la que se encuentra la Isla en materia de Derechos Humanos, así mismo atacó a la oposición interna y a los integrantes de la emergente sociedad civil, a quienes calificó de” grupúsculos mercenarios “ Lo que no dijo este señor, es que esos miles de ciudadanos, a quienes él llama mercenarios, gozan de un prestigio tal que ninguna campaña oficial podrá ya sepultar. Tampoco dijo que los más importantes medios de prensa del mundo reflejan casi a diario detalles sobre la resistencia de un pueblo que comenzó a soltarse las ataduras y que la solidaridad internacional hacia ellos aumenta.
Si la batalla económica, es como nunca antes tarea vital para los cubanos, como afirmó el dirigente oficialista, se debe, fundamentalmente, a la ineficacia de un sistema de excesiva centralización, donde los vicios, tales como la corrupción, el robo, la indisciplina, así como los bajos índices de productividad están a la orden del día. Tendremos que compartir carencias Subrayó el señor Valdez en su discurso. Lo que está por ver es si los miembros de la cúpula gobernante compartirán carencias con los obreros humildes, los campesinos pobres, los estudiantes, amas de casa que enfrentan el empobrecido abastecimiento de los mercados; la deteriorada situación del transporte; la escasez de viviendas y alimentos y las malogradas condiciones de vida a que los han sometido por más de 5 décadas. resulta vergonzoso conocer que este señor siendo un ciudadano de la raza negra no halla alzado su voz a favor de las desenas de miles de afrocubanos que integran mayoritariamente la población penal en la Isla, ni una sola palabra se le escuchó decir al supuesto máximo líder de los trabajadores Cubanos sobre los miserables salarios de quienes producen o prestan servicios esenciales, ni sobre el millón de trabajadores, que como desafortunada política de choque, el régimen pretende desplazar de sus centros de trabajo, según anunció el General de ejército Raúl Castro Ruz, en el recientemente finalizado congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas. Llama la atención que al concluir su discurso, el líder de la CTC, gritó: viva la revolución, viva Fidel y Raúl, en vez de gritar vivan los trabajadores. Nada estas son cosas del socialismo del siglo XXI.