junio 24, 2010

Editorial: Las Damas de Blanco, más excelsas que nunca. Amanecer - Mayo 2010

Las Damas de Blanco, más excelsas que nunca.
Nunca antes el civilismo pacífico cubano vivió momentos tan gloriosos como los actuales. Esto gracias sobre todo a esas dignas mujeres que Dios ha permitido que se llamen Damas de Blanco. Nunca el nombre de la mujer cubana estuvo más encumbrado y firme que ahora y eso gracias a estas madres hermanas y esposas de la patria nueva que son bien famosas y conocidas en todo el mundo por sus hazañas, como las Damas de blanco. Jamás, en toda nuestra historia de redención, sufrimientos y esperanzas la mujer tomó resolución tan hermosa, cara y necesaria, como lo están haciendo en esta hora difícil, estas excelsas marianas nuestras, que ya hicieron trizas a todos los intentos del terror de los verdugos y traspasando los umbrales de la mente popular, le han ganado el Corazón a su gente con su valor y su justa causa y que van de boca en boca en la razón y la alabanza del pueblo Cubano....


El régimen dinástico de Raúl Castro fue derrotado de plano en Santa Rita por el coraje, el decoro y la resistencia de estos perfumados gladiolos que son en sí nuestras estrellas de Blanco y por eso huyó a fabricarse nuevas artimañas hasta la cuna del Cardenal Cubano.
El gobierno de los Castro es quien hoy rueda cuesta abajo envuelto en su propia nube de sangre y crímenes; por eso patalea y en el mayor desatino implementa sucias maniobras de traición en recogida de firmas para destruir a las ya indestructibles Mujeres de Blanco; por eso lejos de asumir una actitud honorable, todavía confía en su usual crueldad, violencia y planes macabros, para continuar devorando a su propio pueblo y aferrar el mezquino poder aunque sea por un poquito más; por eso pretende despojarse de la sangre de nuestro amado Zapata y de sus interminables asesinatos debajo de la sotana del cardenal y manipulando una vez más, engañar a la Opinión Pública Internacional. Porque para disminuir sus acciones perversas y liberar a unos pocos prisioneros políticos y de conciencia, los castro no necesitan para nada al cardenal Jaime ortega ni a la Iglesia Católica, a quienes siempre han considerado como a su peor y más antagónico enemigo. Las mediaciones dignas de la iglesia por su sufrido Pueblo jamás pueden devenir en parcializaciones ventajosas para el opresor. Iglesia expropiada hasta en su libertad y que hoy no tiene ningún acceso a los medios de difusión masiva y que debiera comenzar por vencer su propio miedo, romper su propia censura y restablecer la clausurada Revista Vitral, (la única publicación independiente y ajena al comunismo, que editada en cuba valía la pena). En cuanto al Gobierno, que no busque más su autosalvación en soluciones de cenizas, que su exclusiva tabla es no dejar morir a Fariñas.